Sobre el plagio, el homenaje y la originalidad

Sobre el plagio, el homenaje y la originalidad

Esto es lo que les preguntamos:

1)    ¿Cuál es el lí­mite entre el plagio y el homenaje?
2)    ¿Qué es lo original hoy?
 

Y esto es lo que nos respondieron:

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Mariana Bianchini (música)

1) "Soy un juntapuchos, hago canciones con restos de acordes usados que no sirven más. Soy un juntapuchos, y esas canciones que compongo con los puchos de los demás, son un buen negocio

Porque las registro a nombre mí­o y no pueden decirme que es plagio por solo un compás" decí­a Leo Masliah en el tema "soy un juntapuchos".

¿Inspiración? ¿Homenaje? ¿Plagio?

Si es verdad que todo está inventado entonces todo es plagio, solo hay que buscar la manera de reordenarlo para que no se note. Esa canción de Charly Garcí­a, ese libro de poesí­a al que le subrayé mil frases, los diálogos entre Ethan Hawke y Julie Delpy, un cuento de Neil Gaiman, las palabras de mis hijos... todo eso aparece en mis canciones de alguna manera, solo que no se nota porque la vocera y el contexto es otro.

El homenaje en cambio es más claro, es una cita textual. Queremos que se note, es evidente y está buení­simo. Porque somos fans y aprendemos de ellos a quienes homenajeamos.

 

2) Creo que ser original es ir a fondo con lo que te gusta de manera caprichosa y sin concesiones, pero bancate la que venga porque por lo general lo que viene es la soledad.

Entramos en la carrera armamentista de agradar, tenemos la ventana abierta todo el tiempo y apunta a "el éxito del vecino" y es difí­cil bancarse la soledad de tu originalidad y no contagiarse del resto en busca de mayor aceptación, de sentirse querido y pertenecer a algo más grande. Pero si de chica te vestí­as con la camisa que usaba Jennifer Connelly en la peli "Laberinto" para salir con tu amigas, no te gustaba ir a bailar y tení­as un comando antigarrapata... hacete cargo.

Sos distinto, vas a serlo siempre, bancátela y seguí­ siendo original, aunque eso no tenga nada de bueno.

 

Noelia Rivero (poeta)

1) Yo creo que el lí­mite es evidente. Luego está el sistema de interpretaciones y el peso de poderes de cada uno de esos sistemas para determinar que algo es plagio o no. Las trampas de la ley. Lo digo pensando en el problema de ordenar alfabéticamente un texto o engordarlo. A las claras es una reescritura. El plagio me suena a poco esfuerzo, a quedarse en un lugar cómodo. A querer parecer un escritor antes que serlo refugiándose en texturas conocidas. El homenaje, en cambio…. Me lo mezclo con cita, pero son dos cosas diferentes. El homenaje aparece en los paratextos, epí­grafes, tí­tulos o en retomar ciertos personajes, temas, aunque esto puede ocurrir también sin que se esté homenajeando la escritura que se injerta o evoca, es decir sin presentarla con laureles. Ahí­ es cuando pienso más en la cita de la que creo que está compuesta toda la literatura, nadie escapa a la cita, el mismo lenguaje es recordar una palabra que nos dijeron. El ancho mar de los Sargazos, ¿es cita u homenaje? Le da una oportunidad a la "loca del ático" reactualizando un relato que lapida la construcción patriarcal del Sr. Rochester. Un homenaje a las que reventaron por dentro y una cita de una novela decimonónica.

2) ¡Qué difí­cil! Qué se interpreta por original… ¿una novedad? ¿Algo distinto, sui generis, completo artí­fice de una firma? Todo es novedad, una novedad frenética impuesta por la producción ultracapitalista y liberal, la literatura en tanto sistema, copia este ritmo, y en ese sentido es tan original como una automotriz. Por otra parte, causa sospechas sostener hoy que una obra no es hija, hermana, chozna, reflejo, cuerpo radiactivo, contaminado, criatura de Frankenstein, territorio con capas geológicas, cita u homenaje. Decididamente es una apreciación de resabio romántico, si aún se usa para valorar obras, habrí­a que abandonar este impulso inercial. En un sentido más llano, legalista, es original todo lo que no sea plagio. Si tengo que pensar en una adjetivación que reemplace lo que ha implicado señalar una obra como original, pero que tome lo colectivo y el trabajo de une autore, imagino una obra con raí­ces y ramificaciones, inclinada hacia un lado u otro por el efecto del viento, con varias e inesperadas torceduras y un susurrar del follaje.

 

Sergio Alvarez (músico)

1) No hay un lí­mite entre plagio y homenaje, somos plagios de los genes de nuestros padres y, como las neurociencias lo han demostrado, un porcentaje mayoritario de nuestro carácter es heredado, por lo que no deberí­amos sorprendernos cuando nos encontramos haciendo o diciendo lo mismo que odiábamos de nuestros padres. En ese contexto también se puede interpretar la pregunta, en definitiva, los genes son un conjunto de órdenes, un zip, que se descomprimen durante la gestación; o sea: información ¿A quién se le ocurrirí­a demandar a alguien por ser igual a sus padres?

También son información las "construcciones culturales" con las que crecemos y nos vemos rodeados a lo largo de la vida. El problema, la misma idea de plagio, proviene de una concepción comercial, de una economí­a polí­tica capitalista, el hecho de poder convertir una idea en un bien de intercambio.

Una persona interesante engalana su discurso con frases y palabras escuchadas y leí­das de otros, son citas, una obra artí­stica también. La copia literal no entusiasma a nadie, y si es mejorada ya es arte.

La respuesta más artí­stica a esta pregunta tendrí­a que haber sido un copy and paste de lo que alguien ya haya escrito sobre el tema.

2) Desde el punto de vista biológico ser original no suele ser buen negocio, para que una mutación sobreviva tiene que encontrar un medio apto para su reproducción, ese escenario suele estar dominado por el azar.

(Normalmente las situaciones catastróficas, o de cambios extremadamente rápidos en el entorno son las que permiten una oportunidad a lo novedoso.)

Entonces, como criaturas biológicas que somos, parecemos tener una profunda desconfianza a lo original, no en el sentido literal de la palabra, si no en lo nuevo, porque en la mayorí­a de los casos lo novedoso es efí­mero, frágil, solo lo que ha demostrado ser útil durante varias generaciones es confiable: los zapatos, la ropa, los cuchillos y tenedores, el sistema tonal, etc. Es lógico, para cruzar la calle el mejor sistema sigue siendo mirar a ambos lados, innovar pone en riesgo nuestra existencia. Claro que esa desconfianza es injustificada en algunos casos, pero cargamos con el sesgo.

En las escuelas de artes, y entendiendo el arte como oficio, se transmiten prácticas que han demostrado ser eficaces a lo largo de centurias; esto es: del universo de posibilidades solo se resaltan y se transmiten las que resultaron ser, por consenso, más aceptadas. Esto deja fuera, o pone en negativo un conjunto de posibles acciones de las cuales quién quiera ser "original" puede abrevar. Solo se tendrí­a que tener en cuenta que el hecho de aumentar los posibles caminos a recorrer tiene como consecuencia el aumento de las incertidumbres al recorrerlos. Ser original es un camino solitario.

Hoy como ayer, lo original es lo que escapa al uso de las tradiciones tanto orales, como académicas, lo que de ninguna manera significa que ser original convierta algo en interesante.

 

Fado —Facundo Tejeda Cajas— (artista visual, ilustrador y Lic. en genética)

1) El plagio es una apropiación de ideas u obras de otra persona que se presenta como un producto original de quien está plagiando. Al carecer de cita y desconocer la fuente original, quien lo ejecuta falta al respeto a quien lo produjo en principio. El homenaje en cambio tiene como objetivo reconocer, mostrar respeto y generar un dialogo con el autor o autora original de una obra o idea.

Lo primero que se me viene a la mente sobre el tema es un capí­tulo de la columna "el Cartoonero" de Esteban Podetti en la nueva etapa de Fierro, en la que cuenta la historia de un historietista ficticio que le empezó a copiar a Quino a modo de homenaje, y lo siguió haciendo de manera sistemática de tal modo que su obra termino mimetizándose y hoy no se puede distinguir un Quino original de esas copias. En alguna parte del texto Podetti decí­a algo así­ como que es difí­cil establecer un lí­mite entre el cálido homenaje y el choreo a dos manos.

Creo que las claves que distinguen al plagio del homenaje son: el reconocimiento explí­cito al autor o autora original, el modo en el que se presenta lo que se está produciendo y la intención al producirlo.

2) Cuando trabajas en campos creativos buscas justamente eso, conseguir algo original y único, ser original es poder tomar información y generar algo nuevo a partir de ella, que se diferencie de las referencias tomadas y del resto de creaciones de otras personas que usaron esa misma información.

Para nuestra imaginación las posibilidades creativas son infinitas pero siempre para crear partimos de nuestra subjetividad, al ser animales sociales generamos nuestra subjetividad partiendo de experiencias propias y ajenas. Creo que se logra ser original cuando logras una sinergia entre los elementos que tomaste para crear algo, cuando logras que el producto supere de alguna manera a los elementos por separado que usaste como inspiración, más todaví­a en épocas de remixes y ready-mades.

 

Horacio Cacoliris (músico)

1) Hay una frase que dice que si uno roba una idea a otra persona para realizar una obra es "copia" pero si le roba a muchas personas es "investigación". Más allá del chiste creo que todos tenemos influencias que inevitablemente aplicamos a nuestro quehacer artí­stico. A veces logrando darle nuestra propia impronta y otras veces esa cita se vuelve demasiado evidente y allí­ es donde uno corre el riesgo, muchas veces sin darse cuenta, de caer en la copia.

No creo que nadie decente se proponga inicialmente plagiar a otro cuando crea una obra. Sí­ puede pasar que en el transcurso de la creación de esa obra uno se dé cuenta que está copiando exageradamente a otro y decida volver atrás o continuar ya planteando un homenaje a quien esté copiando. Diferente es cuando ese homenaje surge desde el inicio y allí­ no hay dudas ni inconvenientes.

En definitiva el que decide ese lí­mite entre plagio y homenaje es cada individuo que se enfrenta a la obra, por ende puede haber muchas opiniones al respecto y diferentes verdades.

2) Considero que ser original significa tener identidad en lo que uno hace. Encontrar esa identidad es algo mucho más complejo que el intentar ser original pero la diferencia es que si la búsqueda se basa en la originalidad es probable que uno fracase; pero si uno encuentra en su propio ser esa identidad es inevitable que la obra sea original aunque uno no se lo proponga.

 

Leandro Ramiro Ferreya Fleitas, alias Lele (ilustrador e historietista)

1) " ¡Llegamos los pibes chorros

queremos las manos de todos arriba…arriba!"

La poética de Ariel el traidor me pega un boleo hacia Igor Stravinsky, quién dijera:

"Un buen compositor no imita, roba."

"Cuando le robas a uno solo, eres un mediocre, cuando le robas a muchos, eres un genio."

La primera frase se la afanó luego Picasso y la viralizó adjudicándose la autorí­a, la segunda la citó Charly Garcí­a cuando acusó a Prince de haberle plagiado "Canción para mi muerte". Prince ya habí­a sido juzgado por el plagio a dos ignotos compositores italianos, obligado a pagar los royalties correspondientes.

El asunto es que de Hermodoro a Nik, la pretensión artí­stica hace de la historia del arte, la historia del plagio y sus consecuencias. El lí­mite es meramente formal-legal.

A un fulano le parece que existe un ilí­cito y listo.

A tí­tulo personal debo decir que el tema del plagio despierta mis más bajos instintos y una malsana curiosidad.

En muchos casos el plagiador me parece un personaje mucho más rico en contradicciones que el plagiado. Nadie justiprecia el trabajo afiligranado del plagiador ni parece querer entender los motivos de su ardua tarea, tampoco se valoran los pí­rricos alegatos de defensa ni cada eufemismo desesperado. Alusión, referencialidad, intertextualidad. El plagiador crea nuevos recursos estilí­sticos y procedimientos literarios.

Y donde yo solo quiero ver humillados y ofendidos, la crápula intelectual teje su madeja

Ahí­ están los hijos de Bourriaud y su estética relacional, que como las peores porquerí­as, tení­a que nacer en los 90.

2) La originalidad es una pretensión adolescente y, si sobrevive, un plagio adulto no buchoneado.

 

Lise Martin (cantante, escritora, compositora)

(Original en francés más abajo)

1) ¿De dónde viene la inspiración? De todo lo que vivo, lo que veo, lo que escucho, ella viene de lo que existe a mi alrededor y me afecta. Todos estos elementos llegan a mí­ ya transformados porque los percibo a través de mis propios condicionamientos. En mi interior estos elementos se cruzan, se enfrentan, se mezclan. Yo los digiero tranquilamente y, cuando llegue el momento, saldrá algo que llamo inspiración. Es como un pintor que toma diferentes colores que ya existen, para mezclarlos y hacer nacer nuevos colores, nuevos matices. Pero a veces uno de esos colores que viene del exterior es reproducido de una forma casi idéntica, casi sin transformación. ¿Es esto un homenaje o un plagio? ¡Todo depende de lo que se anuncia!Un homenaje se reivindica, se grita a viva voz, mientras que un plagio se hace como si de nadie fuera, suponiendo que nadie se va a dar cuenta. Un homenaje también puede ser discreto, pero en ese caso no podemos confundirlo con un plagio, el cual es burdo e hipócrita… y tal vez, al final, un poco naif también. Pienso que un buen homenaje tiene que estar lo suficientemente lejos del original como para que no se dude de que se trata de uno mismo, evitando así­ pensar en una copia. El plagio me genera muchos cuestionamientos: ¿cuál es el interés de hacer algo así­? Porque, incluso si el malentendido funcionara, yo sabrí­a perfectamente que el reconocimiento obtenido de esta forma no me pertenece y, por lo tanto, no me aporta nada. El plagio es el relleno de las personas vací­as, que quieren existir haciendo pasar las ideas de otros como propias. El homenaje es, por el contrario, alguien reconociendo a otro a través de la chispa que los une. ¡El homenaje es un agradecimiento y no un espejo! ¡El plagio es un robo y no un homenaje!

2) Como lo dijo el poeta Charles Pennequin: "todo ha sido dicho y creado, salvo yo. Yo no fui creado todaví­a, pero recreo aquello que ha sido creado y dicho". Para mí­ esto significa que es bastante difí­cil de ser completamente original porque todo ya ha sido creado o dicho. Y al mismo tiempo, al ser yo quien lo crea o lo dice, alguien único y por lo tanto original, aquello que podrí­a haber sido una repetición se vuelve una obra personal. Es así­ que todo aquello que haga, siendo yo misma, será original.

Rodin decí­a: "yo no invento nada, redescubro", pero mi manera de redescubrir, al ser única porque es personal, será necesariamente original. Y si yo no pongo algo de mí­ en una obra, entonces pondré lo que es de otros y, entonces ¡se convertirá en un plagio!

1) D'oí¹ vient l'inspiration ? Elle vient de tout ce que je vis, de tout ce que je vois et entend, elle vient de tout ce qui existe déjí  autour de moi et qui peut m'atteindre. Tous ces éléments sont déjí  transformés quand ils me parviennent, car je les perí§ois í  travers mes conditionnements... í€ l'intérieur de moi, ces éléments se croisent, s'entrechoquent, se mélangent... Je les digí¨re tranquillement, et quand le moment est venu, il en ressortira quelques choses que j'appellerai inspiration. C'est comme un peintre qui prend plusieurs couleurs qui existent déjí , pour les mélanger et faire naí®tre de nouvelles couleurs et de nouvelles nuances. Mais quelques fois, une des couleurs venue de l'extérieur est retransmise presque í  l'identique, quasiment sans transformation... Est-ce un hommage ou un plagiat ? Tout dépend de ce qui est annoncé ! Un hommage, í§a se revendique, í§a se crie haut et fort, tandis que le plagiat fait comme si de rien était, en se disant que peut étre, personne le remarquera... Un hommage peut aussi étre discret, mais dans ces cas lí  on ne peut le confondre avec le plagiat qui lui est grossier et hypocrite... Et peut-étre un peu naí¯f aussi finalement... Je pense qu'un bon hommage devrait étre suffisamment éloigné de l'original pour qu'on ne puisse pas douter que c'en soit un, pour qu'on ne puisse pas pensé au plagiat... Le plagiat m'interroge beaucoup ; quel est intérét d'un tel procédé ? Puisque méme si le malentendu fonctionne, je saurai pertinemment que la reconnaissance obtenue ainsi ne m'appartient pas, et ne m'apporte donc rien. Le plagiat, c'est du remplissage pour gens creux, qui veulent exister en faisant passer les idées des autres pour les leurs. L'hommage, au contraire, c'est une personnalité qui en salue une autre í  travers l'étincelle qui les relie. L'hommage est un remerciement, et non pas un miroir! Le plagiat est un vol, et non pas un hommage !

2) Comme l'a dit le poí¨te Charles Pennequin : " oui, tout í  été fait et dit, sauf moi. Moi je ne suis pas encore fait, mais je refais ce qui a été fait et dit." Pour moi, cela signifie qu'en soit il est assez difficile d'étre complí¨tement original, puis que tout a déjí  été fait ou dit... Et en méme temps, comme c'est moi qui le fait ou le dit, moi qui suis unique, donc original, ce qui aurait pu étre une redite devient une Å“uvre personnelle. Ainsi, c'est tout ce que je ferai en étant moi-méme qui sera original.

Rodin disait : "Je n'invente rien, je redécouvre" mais ma manií¨re de redécouvrir étant unique car personnelle, elle sera forcément originale...

Et si je ne mets pas de moi-méme dans cette Å“uvre, alors j'y mettrai ce que j'ai pris des autres, et lí  ce sera... du plagiat !

 

Luz Marus (escritora)

1) Pienso que está muy claro el lí­mite. Los cineastas suelen hacer homenajes, en general a sus amigos, en sus pelí­culas, como las clásicas E.T y Star Wars, donde van poniendo personajes de las pelí­culas de su amigo, como guiños. Un homenaje es un guiño para pocos, tal vez para uno sólo, o es algo abiertamente explí­cito. Por ejemplo una serie que me parece un excelente homenaje a la gran pelí­cula "Psicosis" de Alfred Hitchcock es "Te Bates Motel." No es un plagio porque se encara el trabajo desde un lugar distinto, desde el origen, desde el principio de esa relación enferma entre madre e hijo. Cómo se genera un asesino. Además el nombre, en este caso del actor "Norman Bates" figura en el tí­tulo. O sea, eso serí­a un homenaje.

Plagio es lo que hacen muchos productores, sin mencionar la fuente. En el caso argentino me viene a la mente Adrián Suar, al que lo han acusado de varios plagios y uno me consta por haber leí­do la novela (que tampoco es tan buena) pero a él le pareció así­ e hizo una pelí­cula trillada llamada "El fútbol o yo", basada casi literalmente en la novela de un escritor.

2) Lo original, hoy y siempre, es lo auténtico. Eso que a nosotros nos parece obvio, porque pensamos justamente que les pasa a todos, resulta que termina siendo lo más original. El error justamente serí­a buscar ser original. Contando, mostrando, haciendo lo que sentimos, es cuando encontramos la verdadera originalidad.

 

Ana López (escritora)

1) En principio, me parece que el lí­mite no es algo que pueda estar marcado cuantitativamente. En mi opinión hay algo del orden del gesto y algo del orden de la repetición. Festejo la experimentación como procedimiento, quiero decir. Un texto que juegue sobre una variación mí­nima respecto del original me parece, en principio, interesante. Ahora bien, un segundo, un tercer, un cuarto texto que juegue a lo mismo me resulta un fiasco. Pero mi disconformidad es más de orden estético que moral.

En relación al homenaje, me molesta poderosamente el eufemismo del término. Negar el peso de los otros en aquello que escribimos es una mentira enorme, pero no se llama homenaje, simplemente lo hacemos porque no podemos no hacerlo. A veces tiene que ver con la fascinación, a veces con el espanto. La mayorí­a de las veces somos perfectamente conscientes de ello. Llamarlo homenaje me parece una coartada no muy digna.

2) Es muy difí­cil encontrar una respuesta generalizable a esa pregunta. Los temas son los mismos de siempre, pero eso sucede desde hace siglos. En ese sentido yo siempre creo que la originalidad está en el entretejido que conforman trama y estilo. Son esos textos que nos dejan de una pieza preguntándonos dónde está el truco. Eso que únicamente hacen los buenos escritores, pero que es sumamente difí­cil de desarmar, como si se tratara del ADN del texto.