Desobediencias

Desobediencias

"Si la experiencia estética se roza con la polí­tica,

es porque ella también se define como experiencia de disenso"

Jacques Rancií¨re, El espectador emancipado

 

Cada dí­a pienso más en términos de ficción cuando pienso en el arte. Me interesa ese poder que se tiene frente a una obra de pensar y sentir lo que se quiera. Me interesa creer que cada espectador puede ejercer ese poder de libertad, í­ntimo y desobediente. Que la obra también se emancipa del artista y se convierte en una experiencia autónoma para todo individuo, artista o espectador. Una cosa intermedia que no le pertenece a nadie. Si la experiencia estética posibilita alguna ruptura y algún cambio para que el mundo aparezca, esa posibilidad radica en su permiso para salirse de la verdad, de las decisiones categóricas. Hay un nivel en el que no existe la verdad o la mentira, la apariencia y la realidad, lo personal y lo común. En el mundo de la ficción todos sabemos qué pensar y qué hacer con aquello que pensamos.

Para que algunas cosas sucedan el artista tiene que ser público en el campo del arte; es necesaria cierta visibilidad para que la obra pueda ser cada vez más el resultado de un procedimiento, de una investigación estricta o informal. La obra y el artista necesitan definir un lugar en la red de poderes y tendencias, en el mapa determinado por su geografí­a, género, posición socio económica y franja etaria de origen. Aun es común en Argentina (y en América Latina) que haya condicionamientos de género y clase asociados al concepto de "calidad" que se aplica a la hora de valorizar institucional y socialmente el trabajo de un artista. Existen condiciones de desigualdad para las mujeres artistas en la esfera cultural actual, que reproducen la discriminación y las desigualdades que se sufren en la esfera social. Esto se puede comprobar en la presencia mayoritaria de artistas hombres que todaví­a se percibe en las principales exposiciones, libros y colecciones. Es necesario construir, cada dí­a y desde los diferentes roles, formas de valorización de las obras y el trabajo de los artistas invisibilizados por las reglas patriarcales y de clase que se han naturalizado históricamente. Es necesario construir experiencias de disenso que permitan ejercer el acto liberador que implica la experiencia estética.