Lenguaje que fermenta

Lenguaje que fermenta

Madrecitas

Valeria Cervero

Barnacle

2017

41 pp.

 

Madrecitas, como citas madre (en el sentido de la masa madre), una porción de algo que traspasará sus propiedades a todo lo demás. Así­ la lengua madre. O la madre. O las células madre. ¡Madre mí­a! El origen de todo.

El libro Madrecitas está compuesto por dos poemarios: "NOvenTas" y "madrecitas", uno que inicia la fermentación a finales de los noventas y desborda, leva, leuda, al comienzo de los dos mil.

Leer estos poemas es como perderse en el mecanismo del lenguaje, sin que esto nos deje fuera de los sentidos que este mecanismo pone en marcha, porque ¿se puede despegar el mecanismo del sentido? Como en la novela de Levrero, El discurso vací­o, donde se pone en evidencia la imposibilidad de vaciar de sentido el lenguaje. No hay discurso sin lenguaje, no hay lenguaje sin discurso, no hay silencio sin discurso, no hay discurso sin silencio. Y ese es el juego que me gusta de Madrecitas:

prontopalabraspara

mivoz       y no.            intento de tretas se

hunde.

Es el juego sonoro de no respetar la norma que divide cada palabra. Recuerdo mi sorpresa en la clase de Gramática en Puán, cuando nos enseñaron que un criterio para definir qué es una palabra era detectar el silencio que las divide, la pausa entre cada una de ellas. ¿En qué lenguaje oral, señores, el silencio divide palabras? En la voz grabada del mensaje telefónico que dice: "elnúmeroqueustedmarcóesel uno cuatro…". Que me perdonen los gramáticos, yo hablo parecido a prontopalabraspara.

Pero en Madrecitas, Valeria Cervero también trabaja con rupturas, silencios, pausas imprevistas:

y la voz

no sólo:

la car

     neahí­.

¡Voto por un audiolibro de Madrecitas! (va un poema con este posteo) Aunque un audiolibro nos dejarí­a sin la posibilidad de ver también eso que forma parte del lenguaje impreso: la tipografí­a, el dibujo de los espacios.