Regreso a Vendavalia

Puede parecer tardí­o y hasta extemporáneo hablar hoy del universo de Vendavalia: una de las pocas incursiones de Carlos Gardini en el mundo de la literatura infantil, cuyos "cinco minutos de fama" transcurrieron en la segunda mitad de la década de 1980. Pero no. El fallecimiento del autor, a principios de marzo pasado, nos dio la oportunidad de revisar esos cuentos y verificar que las apariencias engañan.

 

Vendavalia es el universo de fantasí­a en el que Gardini ambientó buena parte de sus relatos infantiles. Son cuentos que dialogan de igual a igual con sus contemporáneos de la década de 1970 y 1980, y también con los clásicos. Brisas, vientos y ventarrones, y una magia que se manifiesta tanto en la explicación de los fenómenos fí­sicos como en la presencia activa de los magos, forman parte del leit motiv de estos relatos, donde el humor, el sentido de aventura y la búsqueda personal de los protagonistas aniquilan cualquier pretensión extraliteraria. Quien busque en estos cuentos la rí­gida transmisión de valores, alguna herramienta pedagogizante o alusiones manifiestas a los tópicos que figuran en el temario escolar, se verá defraudado.

 

Puestos ya en la tarea de hablar de los Cuentos de Vendavalia, y no solo de los publicados con ese nombre en la colección Pan Flauta de Sudamericana, sino también de los publicados en El Péndulo, Cuásar (dos revistas de género fantástico y ciencia-ficción que están fuera del radar de los estudiosos de la LIJ) y otros medios, surge la cuestión de cuántos son. El número mágico es 7. Seis publicados de manera dispersa (solo dos de ellos en formato libro) y uno que, hasta donde sabemos, sigue inédito. Al final de estos párrafos encontrarán una lista (entendemos que completa, pero sospechamos que no) de las publicaciones en papel de dichos cuentos, y la mención de algunos publicados y por ahora disponibles en la web.

 

Hasta donde sabemos, al menos uno de estos cuentos fue traducido al francés, y en 2007 se estrenó una adaptación al teatro de tí­teres que hací­a confluir dos de los textos. El que creemos inédito se llama "El árbol de viento", y la pretensión de herederos y seguidores de Gardini es que algún dí­a se reúna con sus hermanos ya publicados en un único volumen completo.

 

Seis más uno

El primer ciudadano ilustre de Vendavalia fue un chico originario de Roncote. Lo llamaban Lunario porque, según sus vecinos, siempre estaba en la luna. La principal caracterí­stica de Lunario no era, sin embargo, estar en alguna de las tres lunas de Vendavalia, sino la de pensar diferente: buscar respuestas (algunas utilitarias, otras más trascendentes) y, desde mismo modo que Odiseo, usar su ingenio para encausar la realidad o salir de los aprietos.

 

En "Historia de Lunario, o El pájaro del amanecer", publicada en la revista El Péndulo en septiembre de 1986, aparece un personaje-narrador llamado Grul, que será eliminado en la segunda versión del cuento (la publicada en el libro de Sudamericana). El mismo autor admitió que este personaje le resultaba sentencioso, y que esa fue la razón de su eliminación en las versiones posteriores de algunos de los cuentos (curiosamente, volverá a aparecer más de dos décadas después, en la obra de teatro de tí­teres). En todo caso esa omisión es una muestra de la búsqueda estética de Gardini, que se complementaba con la prosa rica en matices, pero de gran fluidez (su obra posterior atestiguará sobradamente la maestrí­a de Gardini en la ejecución de ese estilo), pero también el desenfado (siempre le molestó el exceso de corrección polí­tica) y la solidez de los contextos narrativos derivada de los detalles geográficos, idiosincráticos o históricos de ese universo compartido.

 

En octubre de 1986, también en El Péndulo, harán su aparición los magos Hamur y Badur, y "La batalla de los espejos". Por Grul sabemos que la historia arranca cuando esos magos eran apenas aprendices. Ese detalle, que no figura en versiones posteriores, emparentaba este relato con una larga tradición de aprendices de brujerí­a y hechicerí­a más o menos petulantes. Aquí­ vuelve a aparecer Lunario, ya transformado en el pájaro de amanecer, ahora como instrumento de un desafí­o mágico de parte del muy petulante Badur. Lo vertiginoso de las batallas mágicas le dan a este cuento un encanto singular.

 

Con "Hantojur, o El palacio al revés" entra en escena la dinastí­a de los emperadores de Salpicondia, que luego será revisitada en otros cuentos de Vendavalia: "Historia de Rosicler o Los colores perdidos" y "La reina blanca de Ciudad Miau". Todos estos emperadores son caprichosos, engreí­dos, egocéntricos y apasionados por la obra pública (que, en general, el pueblo no disfrutará).

 

En "Los colores perdidos" llama la atención los paralelos con otra gran obra de la literatura infantil de los 70: "El pueblo que no querí­a ser gris" (Beatriz Doumerc, ilustrado por Ayax Barnes, de 1975), pero también destacan las discrepancias en el abordaje. Gardini parece apelar a un lector menos inocente, lo que le permite jugar con el humor y la ironí­a, disimulando con mayor eficacia cualquier mensaje libertario en favor del disfrute literario. En "La reina blanca..." llevará el humor y la incorrección polí­tica a los extremos, a través de un singular intercambio epistolar entre el prí­ncipe heredero de Salpicondia, a la sazón raptado por piratas y pidiendo rescate, y sus imperturbables progenitores.

 

El más ambicioso de los relatos es, sin dudas, "El Diamante Negro", cuya arquitectura parece imitar la de la pelí­cula de 1963 It's a Mad Mad Mad Mad World. En este caso, cuatro aventureros buscarán la Ciudad de las Diez Murallas y el tesoro que alberga: una roca negra caí­da del cielo. Este cuento muestra panorámicamente distintos parajes de Vandavalia a través de un recurso que parece sacado del cine: el mapa que muestra la ubicación de la misteriosa ciudad es llevado por los vientos de un lado para el otro, dando (apenas) a los personajes la oportunidad de enterarse de su contenido. A través de ese sobrevuelo los lectores llegamos a sospechar que en Vendavalia hay muchí­simas historias que esperan ser contadas.

 

Queda por mencionar "El árbol de viento" (probablemente inédito), que narra las peripecias de otro personaje peculiar, en este caso procedente de Frondaria, llamado Vocinglón. Es un cuento breve, donde Gardini juega con las aliteraciones, y en el que incluso se permite una mayor levedad argumental.

 

En noviembre de 2007, y luego de un trabajo de dos años sobre dos cuentos de este universo ("Historia de Lunario o El pájaro del amanecer" e "Historia de Hamur y Badur, o La batalla de los espejos"), la compañí­a argentina Del Viento Tí­teres pre-estrenó en Espacio Tucumán (en Ciudad de Buenos Aires), la obra de teatro "Cuentos de Vendavalia". La iniciativa contó con el impulso inicial de la titiritera Rocí­o Campos, y adaptación y dirección de Luis Eduardo Martí­nez.

 

"Las técnicas utilizadas en la obra fueron cuatro —explicó Martí­nez—. Por un lado, el personaje del Viejo Grul, el narrador, se animó desde la técnica de tí­tere de boca con el titiritero integrado, utilizando sus propias manos como manos del tí­tere. Para el resto de los personajes principales utilizamos una antigua técnica italiana de marionetas llamada pupi, y que se diferencia de la marioneta tradicional de hilos al reemplazarlos con delgadas varillas de metal. Luego para los personajes secundarios utilizamos las técnicas de varilla y manipulación directa, y el tí­tere narrador ofició a su vez de titiritero animando tí­teres con la técnica de varilla proyectados en sombra". Carlos Gardini estuvo presente en la ocasión y dijo sobre la obra: "Es una obra llena de magia. Me siento muy orgulloso de que mis cuentos hayan inspirado esta adaptación, llevada a escena con tanto amor y profesionalismo". La crónica de ese preestreno puede ser leí­da aquí­: http://axxon.com.ar/rev/180/c-180ensayo1.htm

 

Detalle de las publicaciones

 

"Historia de Lunario, o El pájaro del amanecer" en revista El Péndulo, tercera época n°11, págs. 24-29. Buenos Aires: Ediciones de la Urraca, septiembre de 1986. Ilustrado por Carlos Nine.

 

"Historia de Hamur y Badur, o La batalla de los espejos" en revista El Péndulo, tercera época n°12, págs. 80-85. Buenos Aires: Ediciones de la Urraca, octubre de 1986. Ilustrado por Alfredo Flores.

 

"Historia de Hantojur, o El palacio al revés" en revista El Péndulo, tercera época n°13, págs. 30-33. Buenos Aires: Ediciones de la Urraca, noviembre de 1986. Ilustrado por Kike Sanzol.

 

"Historia de Rosicler, o Los colores perdidos" en revista El Péndulo, tercera época n°15, págs. 60-64. Buenos Aires: Ediciones de la Urraca, mayo de 1987. Ilustrado por Raúl Fortí­n.

 

"Historia de Melania y Laconia, o La búsqueda del diamante negro" en revista Cuásar 16/17, págs. 212-224. [ed.] Luis Pestarini. Buenos Aires, 1988.

 

Cuentos de Vendavalia. Buenos Aires: Sudamericana, 1988. Contiene: "El pájaro del amanecer" y "El palacio al revés". Ilustrado por Marcelo Elizalde.

 

"La Bataille des miroirs" (La Batalla de los Espejos) en revista Lunatique 71. Caí«stre, Francia: Eons, 2006. Traducción al francés: Jacques Fuentealba.

 

 

—Liter Área Fantástica. Los colores perdidos. [En lí­nea] http://www.literareafantastica.com.ar/colores.html.

—Liter Área Fantástica. La reina blanca de Ciudad Miau. [En lí­nea] http://www.literareafantastica.com.ar/reina.html

—Liter Área Fantástica. El Diamante Negro. [En lí­nea] http://www.literareafantastica.com.ar/diamante1.html

 

 

*Este artí­culo fue publicado originalmente en Buhonito ´s Blog