Una reseña para leer después de leer el libro

Trí­ptico del desamparo

Pablo Di Marco

Odelia Editora

Buenos Aires, 2018

320 pp.

 

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Hay infinidad de temas para desarrollar en una lectura de Trí­ptico del desamparo, de Pablo Di Marco, sin embargo, es complicado meterse de lleno sin sentir que, de alguna manera, pueden quedar expuestos mecanismos que no está bueno descubrirles a quienes aún no leyeron la novela. Dicho de un modo más actual: es difí­cil hablar de sus personajes y su estructura sin "espoilearla".

Una buena puerta de entrada para arrancar esta reseña: Trí­ptico del desamparo es un artefacto de mecanismo complejo que funciona muy bien: sus piezas están perfectamente aceitadas y no hacen ruido, así­ que no molestan a la lectura. Cuando terminé de leerla pensé: "esta es una novela que cuadra perfectamente para un número dedicado al alma". Ustedes dirán, ¿habla de un artefacto con piezas aceitadas y nos sale con el alma? Y tienen razón, yo también creo que a primera vista son dos imágenes que se contraponen (una máquina y el alma). Sin embargo, ¿no es acaso el alma algo que funciona tan sutilmente que hasta hay quienes creen que no existe? Tal vez ahí­ reside la maestrí­a de Di Marco: en montar una trama compleja (muchas reseñas –que leí­ para ver cómo hablar de Trí­ptico… sin "espoilar"– hablan de "novela barroca") con hilos que atan esto con lo otro, engranajes que mueven piezas de aquí­ para allá, planos superpuestos, puentes que unen realidades disí­miles…  y todo fluyendo con sencillez al punto que no nos damos cuenta de que los hilos quedaron sueltos hasta que Di Marco los ata y nos explicita la trama en el final. Y cuando digo "trama" pienso en la construcción textil (¿ya se habí­an dado cuenta de que "texto" y "textil" pertenecen a la misma familia de palabras?)

Pero no es solo por esto que pensé que este libro cuadra perfectamente para hablar del alma, pero para entender por qué van a tener que leer la novela. Tampoco les voy a contar de qué se trata, para eso pueden leer la contratapa (cuya imagen también la adjuntamos junto con la tapa).

Voy a cerrar con una reflexión sobre el alma: al poseer alma (o yo superior, o conciencia del ser) somos la especie que reflexiona acerca del universo, somos el universo reflexionando sobre sí­ mismo. Los dejo con ese enigma.